4.30.2005

EL SÍNDROME DEL BORREGO



Diariamente se observa demasiado el apego hacia arquetipos desgastados que norman diariamente el común de nuestros pensamientos, obra, comportamiento; la sociedad es más que un comportamiento en masa, tal como cualquiera podría comprobar en alguna oportunidad.

El adaptarse al medio no debiera etiquetar o reglar la individualidad de una persona, salpicándola de opiniones y lógicas ajenas a la mente propia. Tendemos a tragar con mundana suavidad lo que otros han digerido, sin pensar algunas veces en si acaso no podemos hacerlo por nuestra propia cuenta, ganar nuestras propias reflexiones, tener un concepto propio acerca de la realidad y las razones que impulsan nuestras mismas razones y complementarse, sólo eso, con las teorías ya existentes para no sumirnos en la actitud de borregos, dirigiéndonos autómatamente hacia donde el primer borrego se dirige.

Este comportamiento no sólo se estanca en un área, pues aún con la típica "rebeldía juvenil", tenemos una juventud regida constantemente por modas, términos, música, etc. lo cual es alimentado por la trivial necesidad capitalista de quienes ven en este segmento humano nada más que granjas en las que recolectar el fruto de sus gastos, en mera actividad mecánica de lucro. Origen de muchos fenómenos, como la cotidiana actitud de la "imitación", en la que un muchacho es inducido a oír cierta música, usar cierto lenguaje o beber alcohol sabiendo que es un comportamiento social muy arraigado y común, viéndolo en sus amigos, en sus padres y familiares, por lo que opta por hacer lo mismo. Tenemos el ya discutido problema de la "Aceptación Social", que subyace a la costumbre inconsciente.

En la absorbente psique adolescente y juvenil, queda proclamado este hecho como lo más apropiado para la vida y su adaptación a los diferentes aspectos de la misma. La adultez llega la mayoría de las veces con una engañosa personalidad y particularidad que no se impulsa pero sí rueda sobre aquellas acepciones iniciales.

Algunos de los más grandes cambios y descubrimientos ocurrieron al alejarse de esa ortodoxia en diferentes sectores y tratar de alcanzar las metas por diferentes caminos. No se habla de la ruptura de una vida en sociedad para quienes no lo quieran así, sino de dejar de lado el constante impulso de recriminar las diferencias de pensamiento, obligando a alguien a abandonar su originalidad, para entrar en el limbo rancio de rumiadas ideas foráneas, y a la vez defender y sustentar con suficiente lógica las concepciones propias, nuestra forma de ser, de comportarnos, de existir, porque cada uno lleva una idiosincrasia, que puede no ser o ser única.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Suelo entenderte (aunque otros no lo hagan) en reflexiones más desvariadas y/ o poemas "complejos/ abstractos" pero en este escrito-reflexión llegas al cometido del entendimiento...

Creo que no hay mejor manera de hacerlo... pues lo hiciste Erick...

Tres años antes...

PD: No dejes nunca de encauzar estas reflexiones con la realidad actual, pues se te da muy bien el divagar entre ideas... para después postrarlas en tu Tarde...

Un tico Erick

Rosario (Chare)