5.11.2005

El Viento



Yo tuve alguna vez al viento
en mis manos,
congelando mis dedos,
y no pude verlo.

Y lo tuve dentro mío
en mi pecho,
escapando por mi boca,
y no pude verlo.

Yo tuve alguna vez al viento
susurrándome al oído
el secreto de la vida,
y no pude oírlo.

Y lo tuve por las tardes,
secando mis lágrimas
con suaves manos
invisibles.

Y un día se fueron mis palabras
junto a él,
los recuerdos y los años,
todos ellos me dejaron.

Y desperté veloz
renacido en un aliento
alejándome de un pecho
que en tristeza repetía:
"Yo tuve alguna vez al viento".

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