6.17.2005

Insanías IV



¿Se diría entonces

que la poesía y la sabiduría

consisten en convertir en bellezas

las tonterías?



(...moriré intentando averiguarlo)

2 comentarios:

beatriz dijo...

y es mejor intentar averiguarlo que resignarse a una respuesta vacía y olvidada

Rafa dijo...

Morirás como yo, entonces.

MI MUERTE

Hoy lo supe.
Se me revelo suave,
delicadamente,
como un soplo de ti.
Hoy adiviné el futuro,
comprendí el pasado
y agradecí el despertar.
Hoy me envuelvo en mi vida,
me trepo y me voy liando,
me enrosco y me libero.
Hoy supe de que voy a morir.
Moriré de lo que vive el poeta
y de lo que no puede vivir.
Moriré del frescor de tus manos,
del dulce olor de tu pelo,
del calor de tu piel desnuda,
del brillo apagado de tus ojos,
del amanecer de tu naturaleza,
del sueño de tu deseo,
de la pasión de tu carne.
Moriré por el mar y el agua,
por la duna y el árbol,
por el fuego de la tierra,
por el brillo del sol amarillo,
por el pez y el caballo,
por lo que vuela en el viento.
Moriré de los sentimientos,
de la virtud y del pecado,
de la sangre y del reencuentro,
de la dicha y la locura,
de la patria y el exilio,
de un sin vivir y una certeza,
de un corazón abierto.
Moriré de imaginar la vida,
de pensar el amor,
de calcular distancias,
de recorrer caminos,
de esperar llegadas,
de prometer regresos,
de abrazos solo míos,
de orgasmos de chocolate,
de metáforas y paradojas.
Hoy, en este día preciso,
el cielo se abrió en su negrura
y he visto con la claridad del alma
que yo,
pobre hombre desolado,
escapado de su espacio,
desentendido del tiempo,
oculto en si mismo y de sí,
perdido en su razón,
abandonado de la fe,
nadando todas las aguas,
navegando todos los mares,
volando todos los aires
y andando todos los caminos,
yo,
en la mayor de las riquezas soñadas,
voy a morir de poesía.

Rafael
17 de marzo de 2006