3.15.2007

#17

Escondió su tacto
bajo el vestido de seda
pero mis ojos aprendieron
a murmurar su piel


Erick Strada

3.02.2007

Insanias VI



El árbol murió bajo su lluvia y su lágrima dulce; él descubrió los rostros que faltaban en los eclipses. La rama de mi mano fue su flor de antigüedad. En aquel tiempo nuestras arterias recorrían los bordes del todo, incluso los suyos, porque antes de consagrar las figuras al Sol, las savias eran trazos infinitos en el sonido del verbo. Libere ahora cada resto de paz adherida al sello, cada infierno y profecía marcada por los dientes. Deje la marca de su canto azul en la garganta del cantor.



Erick Strada