11.12.2009

Insanías VII

Nunca hubo que morir del todo. Tu mirada existe impregnada en aquellas cosas carcomidas por el hambre de las palabras y el insomnio. Los trazos dejados por cada una de tus soledades me guian instintivamente hasta el borde del recuerdo; te busco siempre alzando los brazos para nombrar tu presencia.

Y estoy tan solo... pero la soledad eres tú.


Erick Strada

3 comentarios:

Quilla dijo...

Morir acaso es algo descomunal?
Acaso no morimos siempre y nunca...
tal vez, mi estimado. Tal vez hoy morí y no me di cuenta.

Anónimo dijo...

Bah que aburrido... parece una cancion patetica de Arjona

Pistachio dijo...

Y también no has vuelto...