2.07.2010

Cuentos Infames V

Sin aliento trasladaba su cuerpo, retorciendo el pasado en su intento de cruzar desde ese pequeño mundo que significaba esa confusa conjunción de espíritus, hacia el vacío insignificante que latía frente a él; un latido vivaz, quizá semejante a lo que recordaba del suyo propio. (...)




Erick Strada